21.3.11

Soy una tarada, pero una tarada importante.


Aquí estoy otra vez, tratando de caminar sin mirar atrás y vuelve esa voz a mi cabeza que me dice 'eres la peor cosa que hay en el mundo' 'hiciste mal'. Gracias a Dios y a la virgen la sinceridad me sirve en lo malo pero también en lo bueno. Hoy reconozco que me equivoque, que estuve mal y que debo pedir disculpas. Debo hacerlo ahora y no cuando me cante, porque luego ya es demasiado tarde. Si mañana me muero  me gustaría morir sin esa voz puta que no me deja dormir. No soy inmensamente mala, pero a veces hago cosas sin pensar en la reacción del otro, a veces pienso que mi ataque de cólera se puede ver reflejado en 645 insultos. A veces me equivoco pero sé pedir perdón. Dejé el orgullo a 1500 Km, me armé de valor y lo hice. Lo hice de corazón, lo hice porque quise.
Y si, para que vean que clase de amigo tengo. Después de los 645 insultos, ME DISCULPÓ. Sí, con mayúsculas. Porque además de disculparme me dijo cosas que jamás pensé que me hubiera dicho. Este post es para ti, porque ya tienes un lugar en el cielo, porque no puedes ser más bueno. 
 Y aquí estoy otra vez, bastante más contenta y tranquila. Sola, sola pero tranquila y les juro, les juro que no tiene precio. Una vez más les demuestro que los milagros existen y que hasta a la más pendeja del mundo se le puede perdonar.
Gracias, gracias por entender a esta tarada. Una tarada importante.

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